El origen de la guayabera

Se cuenta que un buen día un campesino de la zona de Sancti Spíritus —provincia del centro de Cuba— le pidió a su esposa que le hiciera una camisa cómoda para trabajar en el campo. La señora cumplió el encargo sin imaginar que su novedoso diseño iba a popularizarse, primero entre los moradores de esa región, y luego mundialmente.

La primera denominación de esta peculiar camisa fue “yayabera”, precisamente porque solía usarse en la zona del río Yayabo. Pero se dice que los labriegos espirituanos acostumbraban a acopiar guayabas y a guardarlas en los bolsillos de la yayabera. De ahí que ésta cambiara muy pronto su nombre por el de guayabera.

La guayabera figura entre las prendas de vestir más populares de Cuba. Confeccionada con hilo, generalmente de color blanco, es realmente una pieza muy fresca, cómoda y elegante.

Esta camisa de faldones grandes que se usa por fuera del pantalón puede ser de mangas largas o cortas. Por lo general, tiene cuatro bolsillos al frente, dos hileras de alforzas en el pecho y tres en la espalda, rematadas por pequeños botones.

Con una guayabera, usted puede ir a cualquier sitio confiado en que está elegantemente vestido.

Otra de las hipótesis acerca de su surgimiento se lo atribuye a un inmigrante español que en el siglo XVIII montó una sastrería en la villa de Sancti Spíritus, donde se dice que vendía camisas largas con bolsillos cómodos para guardar tabacos, o sea, una prenda muy similar a la actual guayabera.

De todas formas, sea a manos de aquella campesina o del supuesto sastre ibérico, la guayabera alcanzó rápidamente gran popularidad, al punto de que en 1880 el Ayuntamiento de Sancti Spíritus autorizó su uso en actos oficiales donde sólo era permitido hasta entonces presentarse de cuello y corbata.

Tiempo después, un alcalde de aquella ciudad instituyó el 25 de Julio como Día de la Guayabera.

Hacia mediados del siglo XX los políticos cubanos comenzaron a usarla en sus recorridos electorales por el interior de la Isla en busca de votos y la llevaron a La Habana en esa década de los 50.

Así, complementada con una corbata de lazo para imprimirle formalidad, la campesina guayabera entró en los grandes salones y hasta en las reuniones oficiales del gobierno.

Al asumir la primera magistratura en 1944, Ramón Grau San Martín la elevó al rango de traje de corte.

Lo cierto es que su comodidad, frescura y sencillez han hecho que el gusto por esta prenda resista el paso del tiempo. Artistas como Joseíto Fernández, autor de La Guantanamera, Benny Moré y Compay Segundo la pasearon por el mundo entero.